¿Quién no conoce las Torres de Serranos? Si buscas un monumento medieval en el Turia, estás en el lugar correcto, pero seguro que ni las has mirado siquiera. Están ahí (bueno, ¿a dónde más podrían ir?) forman parte del paisaje y no pueden pasar desapercibidas. ¿Sabías que tienen más de 600 años y que se conservan mejor que cualquier edificio moderno? Las construyeron entre 1392 y 1398, no son solo para turistas y puedes subir para contemplar Valencia.

Hace casi 100 años las nombraron como Monumento Histórico Artístico Nacional. Esto quiere decir que se trata de una construcción con un elevado valor histórico, arquitectónico o patrimonial (en este caso, todo junto). Y que además está protegido por las leyes de la comunidad y del país. Las Torres de Serranos fueron construidas y ubicadas estratégicamente para un uso militar y representan lo mejor de la arquitectura militar del siglo XVI.

Si alguna vez te has preguntado de dónde viene el nombre de Serranos, tiene que ver con la zona de Serranía. En este caso, la puerta se ubica al norte, de donde venían los viajeros de dicho lugar. Haz memoria y recuerda un poco de historia medieval: era una época dura, llena de revueltas, conspiraciones y demás. Así que para que no entrase cualquiera, se crearon accesos especiales, sobre todo en ciudades amuralladas como la nuestra. Y vaya que tanto las torres como el Puente de Serranos cumplieron bien su función.

¿Has mirado el gran detalle que pusieron sus arquitectos en su ornamentación y edificación? En ese entonces no se trataba de simple funcionalidad, sino de crear algo imponente y duradero. Y vaya que no la tuvieron fácil Los Jurats de Valencia. El encargo fue asignado a Pere Balaguer, Mestre de pedra picada, quien se basó en la Puerta Real de Poblet. Y hacía falta un foso defensivo, que también se realizó en su base. Las Torres de Serranos miden 33 metros y las conforman dos torres simétricas poligonales con todo y almenas.

Si creías que solo hay gárgolas en París, pues dentro de la fachada de las torres, también que las hay, aunque de manufactura reciente. Ya pasado el medioevo, cambió su función, siendo cárcel para los nobles entre los s. XVI y XIX. Incluso durante la Guerra Civil, fueron utilizadas para resguardar algunas obras del Museo del Prado. Para ello se construyó una fortaleza dentro de la fortaleza, capaz de resistir derrumbes y hasta bombardeos.

Así que ya lo sabes, si vives en nuestra maravillosa Comunitat, es indispensable que te des la vuelta por las Torres de Serranos. Eso sí, si vas con los peques, ponles mucha atención, porque en algunos lugares no hay barandillas (¡y que no dañen el patrimonio!). Tampoco te debes perderte la feria medieval que se celebra en los alrededores, con motivo del 9 d’Octubre.

Hay incluso anécdotas sobre las torres, como un coche que se estampó contra ellas. Afortunadamente ni el conductor ni la torre sufrieron daños. Por lo general las torres de Serranos están abiertas todos los días y puedes aparcar en las calles centrales. Finalmente, si es domingo por la mañana y no tienes planes ni dinero, ve a este monumento: te saldrá gratis la entrada.